lunes, 12 de septiembre de 2016

LA BATALLA DE CHAPULTEPEC 2/a PARTE

El contingente de los San Patricios estaba formado principalmente por irlandeses, alemanes y otros inmigrantes de diversos países europeos y en su mayoría católicos. Abandonaron al ejército invasor porque comenzaron a sentirse identificados con los mexicanos, no sólo por compartir la religión, sino porque se dieron cuenta de lo injusto de la invasión y de que los estadounidenses estaban agrediendo a México en su cultura y creencias, como los ingleses lo habían hecho con los irlandeses.
            La lucha fue intensa, los atacantes fueron rechazados en un maizal adyacente y en la cabeza de puente, pero la superioridad numérica se imponía y el desenlace sería desventajoso para los defensores mexicanos, bien dirigidos esta vez por los generales Manuel Rincón y Pedro María Anaya, no se dieron por vencidos.
El asalto al puente se prolongó, la defensa fue heroica, la situación era dramática ya que por ahí huían civiles y elementos del ejército mexicano derrotado en Padierna. Aun con la superioridad estadounidense en armamento y en soldados, el puente de Churubusco resistió durante dos horas y media. Cuando el puente cayó en manos enemigas y los mexicanos se replegaron al convento, dejando los estadounidenses 366 muertos sobre el terreno.
            Ante la férrea defensa, el general Scott ordenó ocupar la retaguardia del convento y la Hacienda de Portales, los combates no cesaban a pesar de la superioridad militar del enemigo.
            Asaltos sucesivos del invasor en dos flancos del convento no lograron romper la defensa mexicana, lo mismo en terreno abierto que en el parapeto de adobe, veinte pasos fuera de la construcción, se intensificó el combate de fusilería, artillería y cuerpo a cuerpo en el parapeto, hubo tiroteos desde las alturas del convento.
            Scott emprendió fallidos asaltos sucesivos por el frente y en los flancos del baluarte de Churubusco, apoyados por cañones y morteros, las bajas estadounidenses aumentaron de manera dramática, a pesar de la precaria fortificación mexicana.
            Tras algunas horas de combate, las fuerzas mexicanas seguían en posesión de sus reductos, pero se agotaron las municiones y las existentes eran inservibles; una bomba provocó una explosión en la reserva de pólvora que los dejó sin posibilidades de seguirse defendiendo.(Francisco Martín Moreno, Alfaguara, México Mutilado)
            Cuando el general David E. Twiggs entró al convento ordenando a los soldados mexicanos que entregaran sus municiones, el General Anaya pronunció la famosa y desafiante respuesta: "Si hubiera parque, no estaría usted aquí"(Pacheco, J. E. y A. Reséndez, La Guerra Injusta).
            Como muestra de agradecimiento a los desertores del Batallón de San Patricio que se unieron al ejército de Antonio López de Santa Anna, actualmente existe una calle en Coyoacán llamada "Mártires Irlandeses", cada año se realiza en este lugar un pequeño concierto de gaitas por los desertores del Batallón de San Patricio; y como recuerdo por la Batalla perdida de Churubusco y al General Pedro María Anaya. La estación de Metro más cercana lleva el nombre de "General Anaya" mismo que bien dirigió, la batalla perdida. Porque no ganó, y se le recuerda por que perdió.
Descripción: Maquetasitiochurubusco.jpg
La Batalla de Churubusco, maqueta en el Museo Nacional de las Intervenciones.

            La Batalla de molino del rey fue el preludio del final en la invasión Norteamericana a nuestro débil país, esta se llevó a cabo el 8 de septiembre de 1847, este combate fue uno de los más terribles de la guerra; solamente en la victoria mexicana de La Angostura se desarrolló tal ímpetu en ambos bandos. Hubo refriegas en las que jefes y oficiales de los dos ejércitos, dando ejemplo de valor a sus soldados, se precipitaron ante las fuerzas enemigas, cayendo al frente de sus tropas el heroico general Antonio de León y los coroneles Lucas Balderas y Gregorio Gelati, y heridos los comandantes Echegaray, Díaz de la Vega y Anastasio Parrodi, por el lado mexicano; por los estadounidenses Mackintosh recibió un certero tiro en la frente al momento de liderar el ataque hacia la Casa Mata. Juan Álvarez se excusaría en lo inadecuado del terreno contra las acusaciones de cobardía que se le hicieron por no ordenar la carga de caballería(a pesar de que solo 270 elementos de caballería al mando del mayor Summer cruzaron ese mismo sitio para atacarlo, haciendo que Álvarez ordenara retirada). Por el bando mexicano se contabilizaron 769 bajas, entre muertos, heridos y prisioneros, entre ellos 51 jefes y oficiales, la mayoría de la Brigada del General Antonio de León, mas, por una descoordinación que se explica por la impericia y la falta de comunicación y unidad en el alto mando mexicano, Álvarez no cargó, lo que obligó a detenerse a la brigada que dirigía Santa Ana; y entonces, vueltos a rehacerse los estadounidenses, retornaron al asalto. Truenan los últimos cañonazos y disparos de fusil de la posición mexicana, y uno a uno van cayendo los molinos, retirándose en buen orden las tropas mexicanas hacia el bosque de Chapultepec, no sin antes clavar las piezas de artillería que no fue posible evacuar a cabeza de silla, dejándolas inservibles.

            Todo el escenario bélico se produjo el día 7 de septiembre , por la noche de ese mismo día Santa Anna inexplicablemente modifica todo lo planeado con lo cual la línea defensiva se debilita, los mexicanos se ven sin apoyo, la caballería no carga, en fin la batalla estaba decidida ya nuevamente por la traición.

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